Tanto si se trata de una prueba de oposición como para cualquier otro tipo de examen, recordar estos pequeños consejos siempre será de ayuda:

  1. Descanso: hay que intentar llegar descansado al examen, habiendo dormido un mínimo de 8h. Es importante no recurrir a los atracones de estudio en las últimas horas antes del examen. Ya hemos dicho muchas veces que aprobar una oposición es una carrera de fondo, donde lo importante es la constancia en el estudio y no las maratones de última hora.
  2.  Energía: también se debe cuidar la alimentación, hay exámenes que pueden durar varias horas por lo que es conveniente haberse alimentado correctamente para no sufrir un bajón debido al cansancio o a la falta de alimento.
  3.  Repasos: Siguiendo con lo dicho en el apartado 1, lo que no te sepas el día de antes, ya no lo vas a aprender y sólo conseguirás agotarte. Los días previos es conveniente releer los resúmenes y esquemas de los temas para que nos sirvan de repaso, pero dejando las últimas horas antes del examen para el descanso y así acudir al mismo con la cabeza despejada.
  4.  Relajación: los nervios nos pueden jugar malas pasadas, por eso es importante hacer ejercicios de relajación (respiración, meditación, mindfulness, etc) antes del examen o incluso durante el mismo, si vemos que nos bloqueamos.
  5. Concentración y tiempo: Normalmente hay tiempo suficiente para resolver el examen. Evidentemente, deberemos distribuir correctamente el tiempo entre las preguntas para poder acabar la prueba, pero eso no significa correr ni precipitarse en las contestaciones. La relajación nos ayudará a no cometer errores producidos por el atropellamiento o las prisas. Hay que leer bien los enunciados de las preguntas y pensar antes de responder, evitando distracciones durante la prueba.
  6.  Previsión: Si para hacer el examen debes desplazarte a otra ciudad u otro edificio diferente a donde normalmente acudes a clase, es conveniente que te informes bien de dónde está y cómo llegar (si puedes visitarlo con anterioridad, mejor) y procurar salir con tiempo de sobra por si el día del examen surgen imprevistos en el camino. También es importante que el día de antes prepares todo lo necesario para el examen (DNI, instancia, bolígrafos, calculadoras, etc) y así evitar olvidos o prisas de última hora. Todo ello te ayudará a mantener la calma.
  7.  Exámenes orales: En los exámenes orales hay que tener en cuenta también que, además de los conocimientos, valorarán tu forma de exponerlos (la estructura y orden en la exposición, la vocalización, el tono, el volumen, el lenguaje utilizado, etc) en estos casos, tu comportamiento general y tu aspecto pueden condicionar la impresión y la valoración. Es conveniente por tanto presentar un aspecto pulcro y atender también a toda la comunicación no verbal.

0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *