El uso de los ordenadores y el avance de la tecnología han facilitado diferentes facetas de nuestra vida. Yo misma he adaptado mis clases presenciales a la posibilidad de impartirlas online y son muchas las actividades que, a raíz de la pandemia de coronavirus de 2020, se han readaptado a este mundo virtual. Dentro del área de la enseñanza, donde yo me muevo, las ventajas para el alumno son evidentes:

  • evitas desplazamientos

  • puedes adaptar tu formación a los horarios que tienes disponibles

  • además de las explicaciones en directo de un profesor, tienes acceso a otros recursos didácticos como: videos, ejercicios que puedes realizar online, etc.

Por otro lado, en la parte offline de la enseñanza, también se tiende a facilitar diferentes recursos a los alumnos como por ejemplo: el temario completo por escrito, resúmenes, esquemas, etc.

En mi experiencia diaria, a veces me he preguntado si el exceso de facilidades en el aprendizaje puede ir en contra justamente de dicho aprendizaje (entendido el aprendizaje no como mera memorización y acumulación de datos, sino como comprensión de conceptos para posteriormente ser capaces de recordarlos y aplicarlos convenientemente).

Los ordenadores nos ayudan como almacén externo de información que guarda todos los datos y nos quedamos tranquilos sabiendo que la información está segura allí (lo tenemos todo guardadito y clasificado). Pero ¿tener esos datos en el ordenador nos sirve para nuestro aprendizaje?. Incluso sin ordenador, ¿tener los apuntes por escrito facilitados por el profesor (más allá de la comodidad que supone para el alumno) ayuda realmente al aprendizaje?

Diferentes investigadores se han hecho esta pregunta y han estudiado esta cuestión, llegando a las siguientes conclusiones:

¿Cómo influye en el cerebro tomar apuntes a mano o con ordenador?

Un estudio llevado a cabo por los psicólogos Pam A. Mueller, de la Universidad de Princeton, y Daniel Oppenheimer, de UCLA, publicado en 2014, concluye que los estudiantes que toman apuntes con ordenador tienden a tener un rendimiento inferior ante preguntas de desarrollo o conceptuales. Estos alumnos tienen toda la información en su ordenador, pero la misma no ha llegado a consolidarse en su cerebro.

¿En qué consistió este estudio?

El experimento de Mueller & Oppenheimer se realizó con una muestra de estudiantes que vieron charlas Ted:

-a la mitad de ellos se les dio ordenadores para tomar anotaciones sobre las charlas.

-a la otra mitad se les facilitaron hojas para que tomaran notas con un bolígrafo.

Las conclusiones: quienes usaban teclado escribieron de manera más literal las palabras de los oradores (porque teclear en el ordenador les permite mayor velocidad que escribir a mano, por lo que les da tiempo de anotar todo literalmente), frente a los que escribían a mano que, al tomar notas más lentamente, tuvieron que resumir la información.

Después, se les hicieron algunas pruebas para distraerlos y más tarde se les preguntó sobre el contenido de la conferencia:

-en cuanto al recuerdo de los hechos: fue irrelevante el método por el que tomaron notas.

en cuanto a explicar los conceptos que la conferencia había cubierto: los estudiantes que habían tomado notas a mano lo hicieron mejor.

Ante estos diferentes resultados, los investigadores se plantearon si el problema estaba en que, al usar ordenadores, la información se copiaba de manera literal. Así que realizaron otro estudio similar en el que el doctor Mueller advirtió explícitamente a los estudiantes con ordenadores que no tomaran notas literales, diciéndoles que esto podría perjudicar su rendimiento posterior, pero no sirvió de nada, según Mueller “La tendencia de las personas a tomar notas textuales con un portátil es muy difícil de romper”, “Parecía realmente muy arraigado [el acto de] teclear, aun cuando se les dice que no es beneficioso para su rendimiento”. Así pues, los resultados fueron similares a los de la investigación anterior y quienes usaron ordenador no pudieron responder a las preguntas más conceptuales. Además, en cuanto a la memoria a largo plazo, cuando a los estudiantes se les permitió revisar sus notas antes de ser evaluados una semana después, el grupo que tomó apuntes a mano obtuvo mejores resultados. La razón es la siguiente: en el momento de escribir a mano sintetizando, la información ya se había aprendido o escuchado mejor (en lugar de copiar con el piloto automático), por lo que el procesamiento cognitivo de dicha información era superior y por tanto lo comprendieron y recordaron mejor más adelante.

(Otras investigaciones (Kay & Lauricella, 2011; Sovern, 2013; Kraushaar & Novak, 2010), llegan a la misma conclusión). 

¿Y si uso el ordenador para tomar apuntes pero no tecleando sino escribiendo con el lápiz digital?

Audrey Van der Meer, profesora de neuropsicología en la Facultad de Psicología de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU),  analizó la actividad cerebral de doce adultos y doce niños. Examinó los impulsos eléctricos de ambos grupos mediante electroencefalografía, registrando su actividad cerebral. Los resultados tanto en niños como en adultos también mostraron que el cerebro estaba mucho más activo cuando escribían a mano que cuando tecleaban. En su opinión «El uso de lápiz y papel le da al cerebro más ‘ganchos’ para colgar sus recuerdos. Escribir a mano crea mucha más actividad en las partes sensomotoras del cerebro. Muchos más sentidos se activan presionando el lápiz sobre el papel, viendo la letras que escribes y escuchando el sonido que haces al escribir. Estas experiencias sensoriales crean contacto entre diferentes partes del cerebro y lo abren al aprendizaje».

Pero ¿qué pasa si escribimos con lápiz digital en lugar de con lápiz y papel? La misma Audrey Van der Meer, junto con Ruud Van der Weel, publicaron un estudio en la revista académica “Frontiers in Psychology”, cuyo objetivo era definir si tomar notas a través del teclado, o hacerlo con el lápiz digital sobre la pantalla, generaba alguna diferencia en la actividad cerebral y afectaba, por tanto, a la habilidad del estudiante para aprender. Para ello monitorizaron los cerebros de estudiantes que utilizaban ordenador y teclado para coger notas y, por otro lado, los de aquellos que usaban un lápiz digital para escribir a mano sobre una pantalla. La conclusión fue que las experiencias sensoriales-motrices ricas parecen facilitar el aprendizaje, es decir, que es el movimiento físico del lápiz lo que marca la diferencia. Usar el lápiz (aunque sea digital) manualmente en vez del teclado, activa diferentes partes del cerebro de maneras distintas, procesando el aprendizaje de una forma más efectiva.

Van der Meer remarca lo importante que es el desafío, a edades tempranas, de aprender a dibujar y a escribir. Son procesos complejos que requieren tiempo y esfuerzo. “Si usas un teclado, haces el mismo movimiento para cada letra. Escribir a mano requiere el control de tus habilidades motoras finas y de tus sentidos. Es importante poner el cerebro en un estado de aprendizaje tan a menudo como sea posible. Usaría un teclado para escribir un ensayo, pero tomaría notas a mano durante una conferencia”, concluye.

Imágenes de actividad cerebral muestran que escribir a mano estimula las neuronas. El cerebro se comporta de manera diferente cuando se escribe o dibuja con un lápiz digital, frente a cuando se escribe en un teclado.

Vemos pues que hay dos formas de tomar apuntes:

  • Una forma “generativa”: si conlleva una producción activa de conocimiento (mapas conceptuales, resúmenes…)
  • Una forma “no generativa”: si se basa en la copia literal de lo que se escucha (como, en los experimentos vistos, quienes usaban el ordenador tecleando) que se puede hacer incluso sin pensar en el contenido (poniendo “el piloto automático”), lo que se relaciona con un peor rendimiento, especialmente en tareas integrativas y en preguntas conceptuales. El motivo: se forman conexiones cerebrales más superficiales ante el nuevo contenido que se recibe, lo que implica una forma menos profunda de procesamiento cognitivo.

Tomar apuntes a mano es más beneficioso para la consolidación de los aprendizajes. Transforma lo que oímos y vemos en un registro fiable para su posterior estudio y consolidación. 

“Tomar notas es un proceso muy dinámico” “Usted está transformando lo que escucha en su mente”

Michael Friedman, psicólogo cognitivo de la Universidad de Harvard

Tomar apuntes correctamente no se basa en la transcripción literal del contenido de las clases, debe existir una síntesis y reelaboración del contenido (los alumnos procesan la información y la representan de manera que tenga sentido para ellos, creando mapas conceptuales y formando así unas conexiones más profundas), que es lo que lleva a la comprensión y consolidación de la información.

¿Es mejor facilitar los apuntes por escrito a los estudiantes antes de impartir una clase o que tomen apuntes durante la misma?
  • Ventajas de tomar apuntes a manoprocesas la información más profundamente debido a que no puedes escribirla toda y debes sintetizarla y, además, puedes moverte como quieras por la página, agregando información adicional en los márgenes, haciendo esquemas o diagramas.
  • Ventajas de disponer del temario completo con antelación: Puedes concentrar toda tu atención en la explicación del profesor.

Viendo estos resultados, en mi caso opté por una solución intermedia en la que, por un lado, los alumnos vayan anotando a mano (y así procesando la información para su aprendizaje al mismo tiempo) y, por otro lado, les permita prestar atención a la explicación y comprenderla: En mis clases sólo doy los apuntes completos por escrito una vez ha finalizado la explicación. Durante la clase, los alumnos deben tomar notas por escrito, lo que les ayuda en su aprendizaje, pero sin la angustia y el agobio de estar pensando si lo han apuntado todo o se les ha escapado algo (ya que saben que después les facilitaré el temario por escrito). Sin este agobio, los alumnos pueden prestar mayor atención a las explicaciones, al tiempo que hacen la labor de sintetizar y esquematizar, lo que favorece el aprendizaje.

¿Grabar una clase en video para poder revisarla después con calma, beneficia o perjudica al aprendizaje?

Bianka Patel en la Universidad de Carolina del Norte, llevó a cabo un experimento con unos estudiantes de farmacia. Dicho experimento consistió en lo siguiente:

Dividió una conferencia en dos mitades:

-la primera parte, de 50 minutos, se grabaría para que pudieran verla cuantas veces quisieran.

-la segunda no, por lo que tendrían que tomar notas.

Se evaluó a los alumnos inmediatamente después de la sesión y una semana más tarde para que los conocimientos se implantaran.

El resultado: No hubo diferencia debido a que ambas técnicas tienen sus ventajas.

De nuevo, las ventajas de no tener que tomar apuntes es que puedes concentrar toda tu atención en lo que te dicen sin preocuparte por escribirlo, porque siempre puedes escucharlo nuevamente más tarde. Pero el beneficio de tomar notas es obligarte a procesar la información y pensar en ella para encontrar la mejor manera de resumirla.

En mi caso, también intento combinar las ventajas de ambas cosas: ofrezco a mis alumnos videos con las grabaciones de las clases, facilitando así su posterior revisión y repaso, pero indicando siempre la importancia de seguir tomando apuntes en clase y dejando los videos como una herramienta de “seguridad” para poder facilitar el repaso posterior. En el caso de los alumnos que no pueden asistir a las clases en directo, el propio video les puede servir para realizar ese trabajo de tomar notas a mano, sintetizando y esquematizando la información de forma que les ayude en su aprendizaje.

Se puede combinar las ventajas de las diferentes opciones: el ordenador puede servir como herramienta de apoyo ofreciendo diferentes recursos de aprendizaje y, por otro lado, tomar apuntes a mano nos ayuda a ser más eficientes en la comprensión y consolidación de los conocimientos.

Si quieres preparar con éxito tus oposiciones, apúntate a nuestras clases, explicamos el temario con un lenguaje claro y comprensible que te ayudará a entender todas las leyes y facilitará que consigas tu empleo:

Clases online

Clases presenciales

Artículos de referencia para este post:

Mueller, P. A.yOppenheimer, D. M. (2014). «Pen in mightier than the keyboard: advantages of longhand over laptop note taking». Psychological Science 25(6), 1159-1168.

Kay, R.y Lauricella, S. (2011). «Exploring the benefits and challenges of using laptops computers in higher education classrooms: a formative analysis». Canadian Journal of Learning and Technology 37(1).

Kraushaar, J.M.yNovak, D. C. (2010). «Examining the affects of student multitasking with laptops during lectures». Journal of Information Systems Education 21, 241-251.

Sovern, J. (2013). «Law student laptop use during class for nonclass purposes: temptation v. Incentives». University of Louisville Law Review 51, 483-517.

Yamamoto, K. (2007). «Banning laptops in the classroom: is it worth the hassle?».Journal of Legal Education 57, 477-520.


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